La alejandria comercial del Medioevo
En yacimientos alejandrinos se han encontrado restos de mercancías procedentes de todo el mundo
La versión más extendida hasta ahora entre historiadores y escritores ha sido que la Alejandría árabe y medieval fue poco menos que un erial (tierra o campo sin cultivar ni labrar) invadido por las arenas del desierto.
Lawrence Durrell llegó a escribir que “entre Amr y Napoleón median casi mil años de silencio y abandono”, sin embargo recientes descubrimientos dicen lo contrario, en opinión del arqueólogo Jean-Yves Empereur: “en varios yacimientos alejandrinos se han encontrado restos de mercancías procedentes de todo el mundo, desde tintes de Marruecos hasta cerámicas chinas, que prueban que el comercio, a gran escala siguió vivo en la ciudad, donde los judíos y coptos, que formaban la mayoría de la población, pudieron convivir con la nueva clase dominante árabe”.
En los siglos XIV y XV el intercambio mercantil con los aragoneses, genoveses y venecianos que distribuían los productos de Oriente a través del mar Rojo fue intenso. También se desarrollo una importante industria local de seda, brocados, algodón y lana, y su puerto y almacenes fueron centro de distribución de especias hasta que los portugueses abrieron la ruta de El Cabo en 1498.